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Divertida subida al Garbí por la Canal y bajada por una pedrera sin complicaciones

Los miradores del Garbí

¿Cómo se podría describir esta ruta en una sola palabra ?... Nosotros podríamos describirla como divertida, y el posible significado de este adjetivo podría ser: pasar el tiempo de forma alegre y entretenida, así que fuimos fieles a este posible significado y lo pasamos en grande en la ruta que pasamos a narrar a continuación.




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Esta semana nos hemos desplazado hasta Segart, que pertenece a la comarca del Campo de Murviedro, subcomarca de La Baronía media y forma parte de la comarca histórica denominada Calderona.

Inicio de la ruta
Zona de aparcamiento en Segart

Aunque hay muchos posters indicativos, marcas del GR 10 y que las senda es muy fácil de seguir, nosotros aconsejamos utilizar el GPS o similar, ya que nos encontraremos otras sendas en el camino y nos podríamos confundir a la hora de realizar esta ruta.

Abandonamos la carretera y nos desviamos en este poster
Nosotros nos desviamos hacia la izquierda

El coche lo dejamos en la entrada del pueblo, en una pequeña plaza llamada, Plaza del Castillo, regresamos por donde hemos venido con el coche y caminamos por el arcén de la carretera unos 900 metros hasta llegar a un poster con las indicaciones del GR 10 y que entre ellas nos indica la dirección de Serra (Por la Canal del Garbí).

El camino es fácil de seguir gracias a la marcas del GR

Como hemos indicado anteriormente, la senda es fácil de seguir y muy clara, así que nos dejamos llevar y seguimos sin dificultad las marcas del GR 10 que nos conducen por el barranco del Bassó, primero sin mucho desnivel, pero que poco a poco nos toca reducir nuestra marcha ya que notamos la inclinación del terreno.

Barranc del Bassó

Después de caminar casi 2kms, entramos en la canal y las primeras rocas nos reciben. Sólo verlas, nos recorre un escalofrío por todo el cuerpo y a la vez una gran sonrisa. Sin poder o querer remediarlo, nos viene a la cabeza un pensamiento que fácilmente podría ser este:  señores/as… es hora de divertirse.

Las primera piedras nos reciben

Por ahora las trepadas son pequeñas y sin dificultad

Como si no hubiera un mañana, empezamos con unas pequeñas trepadas que poco a poco irán aumentando en dificultad, pero en las mayoría de veces, nunca supondrá un impedimento para continuar nuestra ruta ¿ Qué sería de esta ruta, si no tuviera ese aliciente de superación?.

Poco a poco se pone algo más interesante
Este punto es el que puede ser algo menos fácil para algunos
La famosa grieta, donde nos tenemos que quitar la mochila para poder seguir.

A unos 300 metros de iniciar la canal, empezamos a encontrarnos las primeras cadenas, nos colocamos los guantes y utilizando estas ayudas proseguimos con nuestro camino hasta llegar a una grieta, que nos obliga a quitarnos la mochila para poder pasar por ella.

A la izquierda se pueden ver las cadenas
Algunos tramos son muy fáciles de subir
Antes de llegar a la grieta, hay unos pocos metros que a ciertas personas no habituadas a las trepadas, le podría poner en apuros, pero gracias a las cadenas, es bastante fácil pasar sin problemas, pero nosotros hemos querido matizar este punto, por si deciden hacer esta ruta personas no habituadas a trepar, pero también queremos decir, que este paso es bastante asequible para la mayoría.

En esta parte no hay cadenas ya que no se necesitan
Últimas cadenas
Después de este paso, las trepadas o pequeñas trepadas con las ayudas de las cadenas son continuas, y aunque el lector pueda pensar lo contrario, nos hacen disfrutar mucho de esta parte del recorrido, ya que apenas hay dificultad y que la mayoría de personas las superarán sin problemas.

En la parte de arriba está el buzón
Últimas trepadas

Cuando mejor lo estábamos pasando, una imagen que ya conocíamos, nos hace tener un pequeño bajón, delante nuestra vemos el buzón, y eso significa que ya se han acabado las cadenas y trepadas, a partir de este punto todo volverán  a ser sendas muy fáciles de seguir.

El famoso buzón
Nos sentamos delante del buzón y como en la vez anterior, dejamos nuestra huella en el libro que hay para ello y aunque no tenía nada preparado para la ocasión, en esos momentos de tranquilidad, siempre te viene algo a la cabeza, que no tiene porque ser la frase del siglo.

Desde el Mirador del Diablo

Mirador del Diablo
Con un poco de tristeza abandonamos la canal por la senda y llegamos hasta la pista que nos conducirá hasta el Mirador del Diablo. En este primer mirador, nos sentamos y como el lugar lo merece, le dedicamos unos momentos a esos pensamientos más profundos.

Mirador del Garbí

Mirador del Garbí

Ilustración de las montañas que tenemos delante
En este lugar, nos podríamos quedar horas y horas mirando a lontananza y parecerían sólo minutos, pero el ruido de un trueno nos despierta y nos recuerda que nos tenemos que dar prisa, si no queremos acabar empapados y aunque esto último no sería un problema, nos ponemos en marcha en dirección del mirador del Garbí.

Ermita del Garbí

Ermita del Garbí

Ilustración en la Ermita del Garbí
Una vez en el Mirador del Garbí, nos pasa lo mismo que en el mirador del Diablo, nos quedamos anonadados mirando el horizonte, las vistas son magníficas y aunque el día no acompaña mucho, disfrutamos mucho de todo el entorno que nos rodea.

Desvío a la izquierda
Regresamos unos metros y nos desviamos por la derecha en dirección a la Ermita de la Santa Creu del Garbí. Una vez llegamos, nos damos cuenta de lo cochina que puede llegar a ser la gente. Cuesta muy poco dejar la basura en las basureras que se han colocado para este menester.

Caminando entre las Casas del Garbí

Una zona muy bonita
Con el cabreo todavía en el cuerpo dejamos atrás la zona de mesas y sillas de hormigón, el camino en esta parte de la ruta sigue siendo fácil de seguir y además amplio. Nuestro próximo punto de interés es el vértice geodésico. El vértice se encuentra a unos 600m aproximados desde la ermita, así que llegamos en apenas 10 minutos. Nos hacemos las fotos de rigor y continuamos en continuo descenso nuestro camino hasta el Pla del Garbí para empezar nuestro descenso en picado por la pedrera.

Vértice del Garbí
El Pla del Garbí, descendemos por la pedrera
La pedrera en sí, son apenas 200m con una pronunciada inclinación, con tranquilidad y fijándose bien donde colocamos los pies, no habrá problemas para bajarla (recalcamos estas pautas, ya que hay mucha piedra suelta y tierra).

Descendemos por la pedrera

Caminando por la pedrera
El resto del camino es casi un paseo que aprovechamos para disfrutar de toda la zona que nos rodea, llegando a un punto donde podremos ver, ahora desde abajo, los miradores del Garbí. En 500m. llegaremos a una pista forestal, para más adelante enlazar con el Barranc de la Font que nos conducirá hasta Segart.

Vistas de los miradores del Garbí

Se recomienda llevar guante para tener un mejor agarre con las cadenas. Además de bota y palos.



CONVERSATION

4 comentarios:

  1. Hola Eulogio...
    Creo que la palabra es muy acertada,divertida,si señor.Aunque la verdad es que esa subida por la canal y las cadenas,te sabe a poco cuando llegas arriba...jejeje.
    La hemos hecho en varias ocasiones y la ultima estuvo genial,saliendo desde el Cami dels Terrers,cerca de Albalat dels Tarongers.Subimos por el Barranc de Pujol y luego por la faja del Garbi(una pasada),enlazamos con la parte de las cadenas y bajamos por el Barranc de L'Omet.Es una variante muy recomendable.
    En todo caso,se haga desde donde se haga,hay que subir al Garbi,de vez en cuando...

    Un abrazo.

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    1. Hola Juane:

      Esta ruta es la típica que siempre te apetece repetir, le pasa lo mismo al Peñagolosa, cuando la haces y llegas a casa, siempre buscas una variante para volverla a realizar, sea por donde sea, aunque sea por el mismo sitio.

      Saludos y un fuerte abrazo.

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  2. Hola.

    Uno de las muchas razones, por las que salimos a la montaña, es para pasar un buen rato, en soledad o con amigos, disfrutando del entorno, pero haciendo que nuestro paso, no lo note nadie, sin modificarlo ni ensuciarlo, y por desgracia eso no todo el mundo lo entiende.

    Muy bonita la ascensión por el barranco, entre medio de esos bloques de piedra de rodeno, que le da un aliciente extra, por su belleza, y en el que me sorprende el verdor de la zona.

    Un saludo.

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    1. Hola Eduardo:

      Es lo que tiene tener una carretera asfaltada tan cerca, que la gente con poco educación, no duda en pensar que su basura, ya la recogerá otro, seguro que en su casa no hace lo mismo, pero bueno, gente como esta siempre habrá en cualquier lugar, sea montaña o sea playa.

      Saludos y fuerte abrazo.

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